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Terra
La Coctelera

La Politica Cultural del Pop Art

La política cultural del pop.

por Paola L. Fraticola
Recopilación de autores varios

A mediados de los años sesenta, cuando el movimiento estudiantil expandió sus críticas del sistema universitario a la sociedad de Alemania Occidental, una ola de entusiasmo por el pop arrasó a la República Federal. La idea del pop que atraía casi mágicamente a la gente no se refería únicamente al nuevo arte acuñado por Warhol, Lichtenstein y Wesselmann, entre otros; tenía que ver también con la música de rock, el arte del póster, el culto a la rebeldía y el hippismo, las drogas y, en general, cualquier manifestación de la "subcultura" y lo "subterráneo". En otras palabras, el pop se convirtió en sinónimo del nuevo estilo de vida de la generación más joven, un estilo
de vida que se rebelaba contra la autoridad y aspiraba a liberarse de las normas impuestas por la sociedad. A medida que se extendía la "euforia emancipatoria", sobre todo entre los estudiantes secundarios y universitarios, el pop en su más amplio sentido fue confundiéndose con las actividades públicas y políticas de la nueva izquierda antiautoritaria.

En consecuencia, la prensa conservadora proclamó y condenó una vez más la decadencia de la cultura occidental, sin molestarse en investigar si la protesta -política o apolítica- era legítima. La crítica cultural tradicionalmente conservadora reaccionó en el mismo sentido. Preferían aislarse a meditar sobre Kafka y Kandinsky, la literatura experimental y el expresionismo abstracto, y denunciaban entonces al pop art como arte de supermercado, arte kitsch, y como coca-colonización de Europa Occidental. Pero varias ramas de la industria y el comercio (el mercado discográfico, pósters, películas, indumentaria) advirtieron rápidamente que el movimiento de los jóvenes creaba necesidades que podían explotarse económicamente. Se abrió entonces un nuevo mercado para las serigrafías baratas y las obras gráficas de tamaño reducido. Las minigalerías se inauguraban con tanta frecuencia como las miniboutiques. Desde luego, los críticos de arte continuaron discutiendo si el pop debía o no ser aceptado como una forma artística legítima.

Mientras tanto, un público de arte predominantemente joven había comenzado a interpretar el arte pop norteameri cano más como protesta y crítica que como afirmación de una sociedad opulenta. Vale la pena indagar por qué esta concepción del pop como arte crítico se extendió más en Alemania que en Estados Unidos. La fuerte tradición alemana de la crítica cultural (Kulturkritik) tuvo sin duda algo que ver con
esta recepción dispar. Sin embargo, otro factor importante fue que la recepción del pop coincidió en Alemania con la aparición del movimiento estudiantil, al revés dejo que sucedió en Estados Unidos, donde el pop precedió a la revuelta universitaria.

John Clem Clarke pop art Cola Billboard

Cuando los artistas pop exponían mercancías o declaraban que la producción serial de botellas de Coca-Cola, las estrellas de cine o las tiras de historietas eran obras de arte, muchos alemanes no veían a estas obras como reproducciones afirmativas de la realidad producida en masa. Preferían pensar que ese arte denunciaba la falta de valores y de criterio en la crítica artística y que pretendía salvar el vacío entre el arte
alto o serio y el bajo o frívolo.

Las obras admitían sólo parcialmente tal interpretación, pero ésta se fundaba en las necesidades e intereses de los receptores individuales, determinados por la edad, el origen de clase y las contradicciones de conciencia. La interpretación del pop en tanto arte crítico se vio alimentada en Europa por el hecho de que los artistas europeos de los sesenta, cuyas obras eran expuestas con las del pop norteamericano, desarrollaban un arte orientado a la crítica social.

El factor crucial fue sin embargo la atmósfera antiautoritaria y la adhesión a las teorías culturales de Marcuse una atmósfera que proyecta un aura de crítica social sobre muchos fenómenos culturales que resultan absolutamente diferentes desde la perspectiva actual.

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Las corridas de toros "Un acto irracional, poco moral Y MUY ANIMAL.....

"El crucificado inocente, el ser doliente
de la España cínica, es el toro, la vaquilla..."
Francisco Umbral

Ningún ser vivo ha nacido para ser maltratado por otro. Sí, en la Naturaleza existe la violencia, los carnívoros se comen a los herbívoros y los herbívoros a las plantas. Es algo inevitable. Sin embargo, esto no justifica la violencia y crueldad gratuitas tan frecuente en nuestra "civilizada" sociedad.

LA TORTURA NO ES ARTE NI CULTURA!!!!

"Y de repente el toro miró hacia mí. Con la inocencia
de todos los animales reflejada en los ojos, pero
también con una imploración. Era la querella
contra la injusticia inexplicable, la
súplica frente a la innecesaria crueldad".
Antonio Gala


LAS CORRIDAS DE TOROS

Son el espectáculo público de la tortura sangrienta, cruel y prolongada de un mamífero superior capaz (como nosotros) de sentir dolor. La corrida no es más que una técnica de tortura, comparable a las que se emplean con los humanos, capaz de transformar a una persona entera en una piltrafa a la que se puede manejar como se quiera.

EL ENCIERRO EN LA OSCURIDAD

Antes de la corrida se encierra al toro en un cajón oscuro (chiquero), lo que tiene el efecto de aterrorizarlo. Cuando lo sueltan y antes de que llegue al ruedo le clavan el primer arpón de puntas aceradas (divisa). Un animal previamente maltratado, manipulado, encerrado en la oscuridad y con el dolor que le produce la divisa, recorre al galope el ruedo en una actitud aparentemente furiosa. Realmente, cuando el toro desemboca en la plaza, ES UN ANIMAL ATERRORIZADO QUE BUSCA DESESPERADAMENTE LA SALIDA.

LOS PUYAZOS

El picador debe clavar la pica en el cuello del toro delante de la cruz. Teóricamente debe penetrar sólo la punta de acero de 3 centímetros, pero siempre clavan también los 11 centímetros que siguen hasta el tope, lo que representa HERIDAS DE 14 CENTÍMETROS DE PROFUNDIDAD Y HASTA 40 DE EXTENSIÓN, que producen al toro un dolor intensísimo y que lo destroza por dentro. Algunos picadores retuercen la pica para aumentar la penetración, se apoyan en la barrera y hieren detrás del morrillo o en el costado para provocar una hemorragia abundante o PERFORAR EL PULMÓN. Si el toro le parece al torero demasiado peligroso el picador lo «castiga» escrupulosamente dejándolo chorreando sangre, medio muerto y limitado grandemente en su capacidad de movimiento. Cada toro recibe una media de 3 ó 4 puyazos.

LOS PASES DE MULETA

Después de que los picadores dejan al toro hecho una piltrafa, el torero demuestra su «valor» dándole pases de muleta, agotándolo por el esfuerzo y la pérdida de sangre. El toro además de mansurrón es un animal miope, daltónico, torpe e ingenuo que embiste al trapo que agitan delante de él, creyéndole culpable de sus males. Llaman asesino al toro que no se deja engañar y embiste al hombre.

LAS BANDERILLAS
Las banderillas terminan en afilados arpones metálicos de 5 centímetros y más largos aún en las banderillas negras. Los banderilleros clavan 4 ó 6 de estos arpones en las mismas horribles heridas de los puyazos o cerca de ellas. A cada movimiento del toro, las banderillas se mueven haciendo que los arpones horaden y desgarren cada vez más la carne, aumentando la hemorragia y «completando» la sádica labor del picador. El terrible dolor que le producen todas estas heridas y el destrozo de los músculos del cuello, es lo que obliga al toro a agachar la cabeza. Cuando el toro llega al ruedo tiene el «grave defecto» (debe ser un «error» de la Naturaleza) de llevar la cabeza alta. En esta postura, para matarlo, el torero se tendría que subir a una escalera para clavarle la espada y esto no sería práctico ni conforme a la sublime «dignidad» de estos torturadores.

ENTRAR A MATAR
Se trata de clavar la espada de casi un metro cerca de las vértebras para lesionar el corazón o algún vaso sanguíneo importante. Esto es la teoría y no pasa casi nunca. Lo más normal es que la espada sólo acierte a alcanzar los pulmones y que el animal agonice lentamente ahogado en su propia sangre, después de varios intentos infructuosos el toro todavía está vivo, AGONIZANTE, GIMIENDO LASTIMERAMENTE, VOMITANDO SANGRE Y PERDIENDO LA ORINA.

LA PUNTILLA, EL ARRASTRE Y EL DESCUARTIZAMIENTO
Finalmente, se le da la puntilla para intentar seccionar la médula espinal. Si la médula no es seccionada sino sólo dañada, el toro no está realmente muerto, sino con un cierto grado de parálisis y es arrastrado vivo y consciente (en Murcia, en septiembre de 1979, el toro se levantó cuando era arrastrado). Aun en el caso de que la médula quede seccionada, la cabeza del toro sigue «viva» unos minutos, por lo que siente perfectamente el dolor al cortarle las orejas. El toro nunca llega totalmente muerto al segundo acto de la carnicería, en esa trastienda de la plaza donde ya no hacen falta lentejuelas para descuartizar.
LO MÁS TERRIBLE DE ESTA HISTORIA NO ES TANTO MORIR COMO SER TORTURADO HASTA LA MUERTE POR DIVERSIÓN. Y TODO ESTO ¡EN NOMBRE DE LA VIRGEN DE LA MACARENA, DE LA VIRGEN DE LA SOLEDAD Y DEL JESÚS DEL GRAN PODER!
Hay pocas cosas que podamos cambiar en la vida. Esta es una de ellas: protestar y dejar de asistir a esta macabra representación de horror y sufrimiento, las corridas de toros. Donde un matador y sus cómplices se dedican a asesinar y torturar lentamente a uno de los más bellos animales que la Naturaleza nos ha dado: EL TORO. Si no hay demanda, no hay oferta. TÚ ELIGES.

Cuatrogatos revista de literatura infantil

Poesía
Elsa Bornemann

Invitación para conocer el mar Nadie el mismo puede ser
si lo llega a conocer... Pocas cosas hay tan bellas
como el bello hermano mar:
la luna, el sol, las estrellas...
y dejo de comparar. Nadie –sin verlo– imagina
la sirenita marina... Ni el verde ensueño que espera
cuando –con mágico son–
la oleada canción marera
olea en el corazón. Un amorcito en la playa
acaso encuentre, quien vaya. Un amorcito playero
–con el mar como padrino–
si –además– es el primero
¡es un premio del destino! Nadie vuelve a ser quien era
tras la cita marinera.
Elsa Bornemann es una de las voces de la literatura argentina para niños y jóvenes más reconocidas en el ámbito internacional. Su producción incluye libros como El libro de los chicos enamorados, Un elefante ocupa mucho espacio, Socorro Diez y otros muchos. Los poemas de amor que reproducimos, gracias a la gentileza de su autora, forman parte de un libro aún inédito titulado Amorcitos sub-14.